martes, 20 de marzo de 2012

#2

We arrived to a little pension. Across the street there was a beach of dirty sand and even dirtier water. The guy parked and got off, and I imitated him. Then, we entered the most decent building there. It looked abandoned and as dirty as the beach, but I didn't want to offend him so I kept my mouth shut. We took the stairs, since the elevator was out of service and I wouldn't ride it even if it weren't, to the third floor. The guy opened the door without using any sort of key or lock device. I thought of how unsafe that was but remained silent once again.

-Home sweet home-
-Nice flat... do you live alone?-
-I'm not supposed to tell that to a perfect stranger- he laughed and I couldn't help my smile.
-Well, technically we know each other from school...-
-I do. Live alone-
-Parents?-
-My dad died. Car accident- he replied with the best poker face I had ever seen.
-What about your mum?-
-I guess travelling. Maybe somewhere near Africa. Her new husband likes it there- silence, -I haven't seen her in four years-
-I'm sorry- I rested my hand on his shoulder.
-I'm not, it's for the best. I couldn't stand living with her after my father died. She became shallow and more of a burden than a caregiver-
-But you still keep in touch right? You two are family after all-
-If receiving money every month to afford living counts... then yes-
I wasn't brave enough to keep talking about it.
-Water? or maybe a beer?-
-Water is fine-
He opened a minibar and handed me a bottle, while he took a can of beer.
-What about you?- he asked as if a conversation was taking place.
-What about me?-
-Parents? Siblings?-
-Well, my dad works for a construction company. He's an architect, and he spends most time travelling beacuse of his job. He's acually in Nebraska...- my heart stopped as I remembered the earthquake news. The guy took my hand. I continued. -My mum... she left when I was little. I don't remember her all too well. But I have a sister to experience those things with. Grace, she's my twin. You probably know her, I mean.. she's pretty popular at school-
-You're close, aren't you?-
-We are. I love her and I couldn't have done it this far without her. That's why I just don't get how you did it... how you still do it. Going through life on your own. Specially a messed up one-
-Oh thanks- he laughed.
-No, I'm sorry, I didn't mean.... All I'm saying is you can count  on me- words came out of my mouth like vomit, I couldn't think. He smiled that ear-to-ear-smile.
-Thanks. We have to get started with your car if you want to leave here anytime soon. Don't get me wrong, you're pretty good company but...- 
-Yeah, okay-
-By the way, I'm Diego-
-Audrey-
-I know- how? why?
-Cool. You get started, I have to make some calls-
Diego left the room.



Saqué mi móvil del bolsillo y llamé a Sarah. Respondió rápidamente.
-Audrey? Está todo en órden?-. Mi mejor amiga era la que me llamaba a mí normalmente.
-Sí, todo va bien-
-Entonces… Grace me llamó para preguntar si estabas conmigo-
-Qué le dijiste?- mi hermana no se podía enterar de lo del coche.
-Le dije que sí, pero… en serio, dónde estás?-
-Tuve… una especie de accidente cuando conducía a tu casa, pero no te preocupes, no es nada serio. El auto tiene algunos rasguños, pero por suerte el chico que me chocó es mecánico y estoy en su departamento esperando que termine de reparar el coche. Tan pronto como termine voy a tu casa-
-Cómo que estás en su departamento?! Audrey, puede ser un psicópata!-
-Por favor! Ya tuve suficiente de ese asunto… además, lo conozco del instituto. Trabaja en la cafetería y está en nuestra clase-
-Oh por dios! Es el sexy?-. Me reí de ella. Sarah era obsesiva con cualquier chico que veía. Probablemente había notado a Diego en clase, ya que no era tan ciega como yo, que solo le prestaba atención cuando servía mi café.
-No lo se! Solo quiero que repare mi auto antes de que Grace se de cuenta, asi que por favor para. Me tengo que ir-
-Adios! Envíale un beso al mecánico sexy!-. Colgué antes de que pudiera decir otra palabra.
Podía ser realmente molesta cuando quería. Tenía que ir a vigilar a Diego mientras trabajaba en mi coche porque, siendo realista, recién nos conocíamos y aunque me infundía confianza, era mejor tomar precaución. Pero primero llamé a mi padre para asegurarme de que estaba bien.
-Audrey, querida- contestó sorprendido.
-Gracias a Dios que te encuentras bien!- mi alivio era increible.
-Por qué no habría de estarlo?-
-Bueno… escuché sobre el terremoto en Nebraska y… estaba preocupada-
-Sí, también escuché eso, pero Nebraska es un gran Estado y estoy en el otro lado del lugar donde ocurrió- su voz implicaba que se estaba burlando de mí.
-Me alegra que estés bien. Tengo que colgar-
-De acuerdo, adiós querida-
Entré en el elevador y me dirigí al estacionamiento. Nuestros coches eran lo único allí, y esto me hizo sentir soledad. No me gustaba. Busqué a Diego con la mirada, pero no estaba por ningún lado.
-Diego! Aquí estoy!- lo llamé.
-Audrey, debajo de tu auto- respondió.
En ese momento vi una patineta deslizarse desde debajo de mi coche. Diego estaba recostado sobre ella, boca arriba. Su sonrisa arrogante y juguetona estaba dibujada en el rostro. Sonreí tímidamente. Se levantó y caminó hacia mí. Su ajustada camiseta blanca estaba sucia del aceite negro del auto, al igual que sus brazos, manos y rostro. Lo hacía ver algo… sexy. Las palabras de Sarah sonaron en mi mente y mordí mi labio. Diego estaba… bien; más que bien.
-Arreglé las abolladuras de la parte de atrás y el caño de escape… creo que está listo-
-Seguro? En solo media hora?-. No había forma de que hubiera terminado tan rápido.
-Si no me crees, condúcelo-
Antes de poder contestar, saltó al asiento del conductor y tuve que sentarme en el del copiloto. Probamos el coche por unas pocas cuadras y volvimos a la pensión. El auto estaba perfecto. Funcionaba como antes, y se veía como si el accidente nunca hubiera ocurrido.
-Gracias. Me tengo que ir, le prometí a mi amiga Sarah que iría con ella cuando el coche estuviera pronto-
-Oh, estaba pensando… podríamos salir a tomar algo…-. La oferta me tentaba, pero tuve que decir no.
-Lo siento, la próxima vez… te veo mañana en el instituto-
Cogí mi bolso y las llaves y encendí el motor. Diego se despidió con la mano.

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Somos Patri y Nuria, dos chicas que han cumplido un sueño más al escribir un pequeño librito. Ahora queremos darlo a conocer para ver si a la gente le gusta tanto como a nosotras, esperamos que te pases por nuestro blog en el que hemos colgado la sinopsis y nos digas si te gusta o no... muy pronto empezaremos a subir capítulos :)
    Un besito y gracias :)

    http://unbuenlibroparaleerlariquezanodalafel.blogspot.com.es/

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